Es una de las estafas más aterradoras de Latinoamérica: una llamada con gritos o llanto asegura que tienen secuestrado a un familiar y exige dinero de inmediato, prohibiéndote colgar. Casi siempre es un "secuestro virtual": nadie está secuestrado, y todo se basa en el pánico. La clave: una situación real resiste una llamada al número real de tu familiar.
Frases típicas: "Tenemos a tu hijo, si cuelgas le pasará algo. Necesitamos el dinero ahora." "Es un levantón. No llames a la policía. Ve a hacer un depósito ya." Gritos o llanto de fondo para que no pienses. Te mantienen en la línea para que no verifiques y te presionan a transferir o comprar códigos/recargas.
Antes de pagar nada, llama a tu familiar a su número real y conocido desde otro teléfono, o pide a alguien más que lo haga. Casi siempre está bien y nunca fue secuestrado. La estafa depende de que no cuelgues: por eso te lo prohíben. Colgar y verificar es exactamente lo correcto.
• Te prohíben colgar o hablar con otras personas • Exigen dinero inmediato por transferencia, depósito o códigos de recarga • Gritos/llanto genéricos, sin decir el nombre real de tu familiar • Llamada de un número desconocido o de otra ciudad/estado • No pueden responder un dato personal que solo tu familiar sabría • Presión y prisa extremas
1. Mantén la calma y no envíes dinero. 2. Desde otro teléfono, llama a tu familiar a su número real. 3. Pide un dato que solo tu familiar sepa; el estafador no podrá. 4. Denuncia (en México 911; línea antisecuestro 088). Guarda el número y la hora.
Llama a tu familiar a su número real y conocido desde otro teléfono. Casi siempre está bien. La estafa depende de que no cuelgues.
Eso mismo confirma la estafa. Cuelga y verifica: una emergencia real resiste una llamada.
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